La Libertad como Afirmación de la Vida
- Cifuentes Roberto
- 1 mar
- 2 Min. de lectura
La Libertad como Afirmación de la Vida
El pasado domingo 22 de febrero en Bélgica, nos reunimos en un taller para explorar la libertad. En un tiempo donde este concepto a menudo se reapropia para justificar el aislamiento bajo el lema de "hacer lo que a uno le da la gana", la vivencia nos permitió sentir la libertad desde una dimensión diferente: como un potencial de conexión, identidad y presencia.
La posibilidad de ser nosotros mismos (Erich Fromm)
En su estudio sobre El miedo a la libertad, Erich Fromm exploró cómo el ser humano, ante la complejidad del mundo, a veces siente la tentación de renunciar a su autonomía. Sin embargo, existe una libertad positivaque surge de la expresión espontánea de nuestra personalidad total. En Biodanza, esta libertad se manifiesta cuando recuperamos la coherencia entre lo que sentimos y cómo nos movemos, habitando nuestro cuerpo con plenitud.
El cuidado de la vida y la parcela confiada (Rolando Toro)
Rolando Toro señalaba cómo la civilización explota nuestros temores para mantenernos rígidos. En un contexto global donde el ruido de las bombas intenta imponer el miedo, el acto de abrazar o simplemente danzar es una elección por la vida, un acto de resistencia amorosa.
Estos gestos son una forma de cuidar la parcela de vida que nos fue confiada: nuestro propio cuerpo y nuestros vínculos en la familia, el trabajo o el vecindario. Es allí donde tenemos la posibilidad de transformar la inercia en respuesta vital, asumiendo la responsabilidad de nuestra propia humanidad.
La Ronda: El Centro de la Humanidad
La Ronda en Biodanza no es solo una formación física; es una ceremonia de unidad. Como sistema biológico y social, la ronda representa la estructura más antigua de encuentro humano.
La Equidistancia y la Inclusión: En la ronda no hay excluidos. Cada participante mantiene la misma distancia respecto al centro, lo que simboliza un orden donde todos somos igualmente importantes para sostener la totalidad.
El Espejo de la Diversidad: Cuando en una ciudad cosmopolita como Barcelona hacemos una ronda, vemos rostros de diversos horizontes. La ronda se convierte en un microcosmos del mundo donde la libertad de uno se nutre de la presencia del otro.
Identidad y Vínculo: Es un espacio de autocentramiento donde reforzamos quiénes somos al mismo tiempo que nos conectamos con la especie. Al tomarnos de las manos, el aislamiento desaparece y surge la conciencia de ser parte del todo.
El aprendizaje del gesto: Un proceso de continuidad
Es fundamental comprender que esta transformación no es un evento aislado. Si bien la ronda nos muestra este potencial de unidad, es la participación regular en el grupo de Biodanza lo que permite integrar nuevos patrones de respuesta.
A través de la continuidad, el cuerpo aprende a sustituir los gestos empobrecidos por movimientos llenos de presencia y amabilidad. La libertad, entonces, deja de ser una idea abstracta para convertirse en una práctica cotidiana: la posibilidad de elegir que nuestra respuesta ante el mundo sea la de la vida que se reconoce, se incluye y se celebra en el encuentro.

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